Como los chinos dicen incluso a traves de su idioma crisis es oportunidad. En situaciones como la actual no hay que permanecer pasivo, sino mas bien estar atento a lo que sucede ante nosotros, y si es posible como este caso que planteare, ayudando al projimo.
Hoy en la edicion dominical del diario el Mundo hay un interesante articulo en la pagina cuatro con un titulo motivador: "Dignitas: Suicidios en español". Un poco exagerado el asunto, ya que en el texto apenas se menciona el caso de una sola persona con esa nacionalidad. Pero que indudablemente toca un nicho del mercado no explotado que tiene toda la pinta de ser un sector con grandes expectativas de crecimiento en España, bien sea debido a los politicos que tenemos o al no poder seguir "viviendo" a un nivel fuera de las posibilidades, el suicidio.
Una organizacion llamada "dignitas" se aprovecha de un hueco legal en Suiza donde el suicidio siempre que la persona pueda llevarse algo a la boca esta permitido y afectada por una enfermedad terminal. Para ello la legislacion suiza no pone reparos a que se ayude a las personas, siempre y cuando esa ayuda no sea efectuada de manera egoista. Nada dificil de arreglar para el encargado de dignitas, ya que hace firmar un documento al suicida donde conste que la organizacion helvetica lo hace sin egoismo alguno. El metodo pasa por la administracion de cierto medicamento que se sirve en un vaso de agua, y caso no se consiga la receta Minelli, que es como se llama el pajaro, no duda en darle a los "clientes" bolsas llenas de helio. Si, aquel gas que se usa para inflar globos. Todo esto despues de haber pasado una revision medica.
Actualmente Dignitas esta teniendo problemas debido a una colaboradora que ha denunciado a Minelli por considerar este ayuda a los suicidad por dinero, es decir egoistamente, en lugar de hacerlo en forma altruista. Para ello esgrime que dignitas cobra 6000 euros por unos servicios que pasan por alojamiento, revision medica, asesoria legal y suministro de medios materiales para el suicidio, aparte de una cuota de 150 euros para ser considerado candidato al suicidio y pagan 6.000 potenciales clientes. Ademas de ciertas informaciones curiosas. Como cuando algun suicida iba a morir a una habitacion donde aun habia pertenencias de antiguas clientes (zapatos, ropa, etc); cadaveres apilados en los rellanos en bolsas de plastico al lado del ascensor que llegaron a molestar a los vecinos, suciedad en las habitaciones, no devoluciones de ciertos objetos de los muertos como relojes, ropa, telefonos etc. Y tambien que muchos suicidas donaban dinero a la organizacion, de lo cual ella vio un caso donde una anciana entrego 200.000 francos suizos a Minelli. En pocas palabras, hechos relacionados con la disminucion de costes y maximisacion de las ganancias.
Lo interesante del articulo segun mi opinion, no subyace en planteamientos morales que solo se haran personas romanticas o con tendencias anticapitalistas, sino en el filon de un negocio que bien montado puede ser una manera digna de ganarse la vida, porque a fin de cuentas se esta haciendo algo por el ser humano. Con un buen marketing, no solo para buscar clientes para llevar a Suiza sino tambien para asumir el papel de la Iglesia seduciendo a los moribundos a firmar cesiones de propiedad para ellos. Es decir, convencer al moribundo que donar pasta a la organizacion es lo mejor que podian hacer en lugar de dejarle herencias a familiares incapaces de matarlos como si se haria alli. La cantidad de ingresos puede ser considerable.