«Estamos estudiando la congelación salarial en el sector público», reconoce Patxi López
El lehendakari explica que la complicada situación económica que vive el País Vasco obliga a tomar decisiones «valientes»
Patxi López confirmó ayer que su Gobierno «estudia» congelar los sueldos de los funcionarios a su cargo -cerca de «80.000 nóminas», según señaló el propio lehendakari- para frenar el gasto público y poder cuadrar los Presupuestos en un escenario de fuerte caída de la recaudación. Aunque la decisión no está tomada y depende en buena medida de qué posición se adopte en la Administración central, el jefe del Ejecutivo autónomo subrayó que será necesario acometer medidas «valientes» para poder mantener el gasto social y «ejecutar inversiones que hagan posible un nuevo resurgir económico».
El lehendakari puso sobre la mesa uno de los envites que ningún Gobierno quiere tener delante: decir a sus funcionarios que no puede subirles el sueldo. Sin embargo, la virulencia de la crisis y la certeza de que aún queda mucho tiempo para salir de ella está obligando a los responsables del gabinete socialista a meterse en un terreno plagado de complicaciones.
Ya la semana pasada, tanto López como la consejera de Administración Pública, Idoia Mendia, dejaron entrever que es época de «apretarse el cinturón» y que habrá que hacer «sacrificios». Un claro mensaje dirigido a los funcionarios. En un foro organizado por la Comercial de Deusto en un céntrico hotel bilbaíno y ante la presencia de una nutrida representación del mundo empresarial y financiero, el lehendakari fue un paso más allá. «Estamos estudiando» la congelación de los salarios de los trabajadores públicos, reconoció abiertamente.
Para intentar cargarse de razones que le faciliten tomar una decisión que puede encontrar el frontal rechazo de los sindicatos, López insistió en que, aunque esa congelación se haga efectiva, los gastos de personal crecerán cerca de un 3% por el simple hecho de aplicar antigüedades y compromisos contraídos en ejercicios anteriores. Unos 120 millones de euros.
En todo caso, el Ejecutivo espera llegar a un acuerdo con las centrales, una negociación que se encuentra en su fase embrionaria. Fuentes del Gobierno sostienen que, por ahora, se han limitado a escuchar sus propuestas, aunque esperan alcanzar un pacto «razonable» y que asuman la complicada situación económica. En este sentido, señalan que si la congelación salarial no puede pactarse, el objetivo sería aplicar una mínima subida.
Posición sindical
Los sindicatos consultados han señalado que responderán a la propuesta del lehendakari cuando la reciban, allá por el mes de septiembre o de octubre. Pero los antecedentes conocidos y las consultas realizadas por este diario apuntan a que la congelación no les gusta, como sucede en el sector privado. Además, el enfrentamiento entre centrales nacionalistas -ELA y LAB- y de implantación estatal -CC OO y UGT- hace más difícil la aceptación de ese sacrificio, siempre impopular. Basta que una de ellas se oponga, para que las otras sigan el mismo camino con el fin de no perder terreno en la lucha por el voto sindical de la Administración. Y no hay que olvidar que en el resto del sector público -ayuntamientos y diputaciones- hay ya acuerdos firmados para el año que viene, e incluso 2011, con subidas de un punto por encima del IPC.
El coste de los trabajadores que dependen del Gobierno vasco será este año de 4.109 millones de euros, una cifra que representa el 36% de su presupuesto total. La partida es un 8,7% superior a la de 2008, pese a la congelación sufrida por las remuneraciones de los altos cargos. Cada punto porcentual de aumento del gasto supone unos 40 millones de euros, por lo que el margen de maniobra del Ejecutivo de López es mínimo en este campo.
Según anunció recientemente, el Gobierno vasco quiere recortar el presupuesto de 2010 en 600 millones de euros con respecto al de 2009. Como el Departamento de Administración Pública gastará en personal al menos 120 millones más que este año, el ahorro que deberá hacer el resto de las consejerías se eleva a 720 millones, un objetivo endiablado.
Por el y por cualquiera que tenga los huevos de lanzar medidas de este tipo. Se le van a echar al cuello los 80.000 funcionarios que pone en el articulo (que exageracion!), pero alguien tiene que hacerlo algun dia. O eso o seguir sacando dinero de la hucha hasta que no quede ni un leuro.
Empieza la segunda guerra civil. Se empiezan a caer las últimas vacas sagradas.
El comienzo del fin. Ni los euskera-funcionario-parlantes serán respetados en el País Vasco
__________________
Deeply, Govinda bowed; tears he knew nothing of, ran down his old face; like a fire burnt the feeling of the most intimate love, the humblest veneration in his heart.
Deeply, he bowed, touching the ground, before
him who was sitting motionlessly, whose smile reminded him of everything he had ever loved in his life, what had ever been valuable and holy to him in his life.
El anciano propende a enjuiciar el hoy con el criterio del ayer. Ramón y Cajal