La virtud de la discreción
Cuenta hoy EL MUNDO que el director del CNI, Alberto Sáiz, es aficionado a la pesca y deja constancia de ello en la doble fotografía que ofrece en su portada y que ilustra este comentario. En la primera se ve al jefe de los espías españoles en la bañera de un catamarán, el 'Blue Albatros', junto a un hermoso ejemplar de marlin recién pescado. En la segunda foto, que es la misma, la cabeza de Sáiz (vestido de oscuro, en el centro de la foto) ha sido sustituida por la de un agente, el de pantalón corto y gafas de sol que está a la derecha.
El asunto es de mucho interés y está lleno de significantes. Esto me suena, dirán ustedes. Y querrán ver en ello una imagen regurgitada de las leyendas de pesca en el 'Azor'. Error. El legendario posado de Franco fue con un atún. Los portavoces del Gobierno podrían argumentar: ¿Cómo se puede comparar? No es un atún, es un marlin; no es el 'Azor', es el 'Pilar'; no es Franco, es Hemingway. Queda, además, aquel memorable diálogo entre Tony Curtis y Marilyn Monroe en 'Con faldas y a lo loco', en el yate que Curtis pretende aparentar en propiedad:
Sugar.-(Señalando un gran marlin disecado) ¿Y ese pez tan enorme?
Shell Oil.-Es... de la familia de los arenques.
Sugar.-¿Y cómo harán para meterlos en latas tan chiquitas?
Shell Oil.-Es que... encogen con el vinagre.
No es Franco, que quede claro. La izquierda tiene sus propios modelos. Está, por ejemplo, el visto y no visto de
León Trotsky en esta foto, antes de desaparecer en
ésta. La cosa tenía más mérito hace noventa años, porque entonces no existía el photoshop. Hay, sin embargo, una cuestión que requeriría ser explicada con un poco más de detalle. La caza y la pesca, actividades tan del gusto para el ocio de la nueva clase dominante (algún nexo tenían que tener con la vieja) son deportes que requieren el concurso de una foto cómplice. Hasta aquí llegaba el pez que pesqué en Senegal en 2006. He aquí el ciervo de siete puntas que cacé en Cabeza Prieta a finales de 2008. El exhibicionismo fotográfico no es tan compatible con otros hobbies, ni los ajedrecistas o los golfistas dependen tanto del fotógrafo. Por eso, un socialdemócrata de verdad no debe entregarse a estas aficiones, para no tener que tirar después de photoshop. LO había explicado hace casi veinte siglos el evangelista Mateo: "Nadie enciende una vela para esconderla debajo de un celemín". Pero el pobre no sabía lo que era la socialdemocracia.
Fuente:
El Blog de Santiago González
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A ver si pido una hora libre en el curro para hacerme gay, adolescente abortista o transexual, funcionario, currito de Delphi, madre primeriza,
jubilado en alquiler, parado de larga duración, transportista sin trabajo, banquero, potentado del ladrilo, político, minoría étnica, o gran simio,
que con tanto trabajar me estoy perdiendo las magníficas oportunidades que el Sistema me brinda!