Motores independientes del petróleo. Diario de Noticias Navarra ::: El periódico de todos los navarros. Vecinos
H ACE dos años que Mikel Bados y Adur Gardeazabal dejaron de utilizar el gasoil como combustible y lo sustituyeron por aceite reciclado. Esto, que parece imposible de creer para muchos, ha permitido a estos dos amigos ahorrar una media de 300 litros de gasolina al mes y además han conseguido poner un pequeño grano de arena en su lucha por la ecología. Cualquier coche diésel con una bomba de la marca Bosch puede funcionar con una mezcla de gasolina y aceite, si este último no supera el 30% de la aleación, pero para conseguir que un vehículo funcione con una cantidad mayor de aceite hay que hacer unos pequeños cambios en el motor. Los más imprescindibles son: cambiar el tubo que une el depósito con el motor por otro de 2 centímetros más grueso, colocar un prefiltro y una bomba eléctrica que permita la circulación del aceite y también realizar una desviación del circuito de agua para que se caliente el aceite. Estos dos amigos defienden que es una técnica sencilla de realizar y que "cualquiera un poco mañoso puede hacerlo en su casa". Ellos lo hicieron todo con materiales reciclados de un desguace, pero cuentan que en Alemania se venden kits por un precio que oscila entre 700 y 3.000 euros. Esta pareja aprendió la técnica en una reunión con el colectivo Les Petales (Francia) que se encarga de difundir esta novedosa forma de prescindir del gasoil por diferentes comarcas desde el año 2002. Este colectivo fomenta la conversión de los coches, pero son conscientes de que este sistema no podría utilizarse para todos los vehículos. "No hay aceite para todos, es evidente. Para cubrir la necesidad de España, se necesitaría una superficie cultivada como toda Europa. Este sistema es viable a pequeña escala, si se extendiera, se crearía el mismo problema que con el biodiésel", afirmó Adur.
reciclaje y girasol "Es importante destacar que el aceite utilizado es reciclado. En ningún caso lo compramos porque no tendría sentido usar un alimento para mover un motor. Lo que defendemos es la reutilización. Una vez que ya se le ha dado un uso a ese aceite, lo limpiamos y lo reutilizamos", señaló Mikel. El aceite, aunque emite una cantidad similar de CO2 a la atmósfera que la gasolina, no desprende otros gases, como sulfuro. "En la última revisión de ITV, que iba con el deposito al 100% de aceite, me dijeron que el nivel de emisión de gases era de 0,5 cuando los coches normales emiten una media de 2", continuó Mikel. El porcentaje de aceite que toleran los motores depende de la estación del año y del tipo de aceite. Mikel afirma que normalmente utiliza 100% de aceite pero "en invierno hay que mezclarlo con algo de gasolina porque sino, con el frío, el aceite se solidifica y no hay manera de arrancar por las mañanas. Mi coche es de inyección indirecta y puedo usar un sólo deposito para la mezcla". Adur, por su parte, cuenta con una furgoneta de inyección directa y precisa de dos depósitos: uno pequeño de gasolina que sirve para hacer más fácil el arranque y el otro, más grande, de aceite. Cuando el motor está caliente, se le abre paso. "El aceite se queda casi sólido con el frío y hay que ingeniárselas para que arranque después de pasar toda la noche parado", asegura Adur. El aceite menos problemático en este sentido de la solidificación es el de girasol, porque se congela a los 12 grados bajo cero, en cambio, el de oliva comienza a solidificarse con cinco grados.
los contras Adur y Mikel coinciden en señalar que lo más difícil de todo el proceso es conseguir el aceite usado. "Los establecimientos comerciales tienen que justificar qué hacen con esos residuos por si les llega una inspección de sanidad. Por ley tiene que llevárselo una empresa con licencia, por eso tenemos tantos problemas para conseguirlo. Aunque hay gente que sí que nos lo da, siempre quisiéramos más porque se consume mucho, en mi caso unos 200 litros al mes", afirmó Bados. Adur y Mikel enviaron una instancia al departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra para que les concedieran una licencia y, de esta manera, poder acceder más fácilmente a su valiosa materia prima, pero no han recibido contestación de ningún tipo. Aseguran que el mejor aceite es el que desechan las churrerías porque es el más limpio y es de girasol. "Hay aceites que nos los dan tan manchados que apenas podemos aprovechar nada, el más cotizado es el de las churrerías, que no tiene casi residuos", confesaron. El aceite que no pueden aprovechar para el motor, lo aprovechan para hacer fuego con una mezcla con serrín, en el caso de Adur, y también para hacer jabón natural como hace la madre de Mikel.