Iniciado por
manusan
Vender? no Rita, no vendo nada, expreso una realidad de un tiempo que quizás no conociste o no quisiste conocer. Curioso que te acuerdes solo de Segundo Marey, un empresario secuestrado por error sin ninguna duda, y te olvides de las cientos (si, cientos) de victimas a manos de esos delincuentes.
Pero tu actitud es respetable por supuesto, , es mejor olvidar y quedarse no con las muertes injustas de hombres mujeres y niños, sino con un secuestro chapuza.
Yo lo digo sin rubor, me alegraba de la muerte de esos asesinos, y como he dicho antes, la gran mayoría también se alegraba.
Disculpas por alejarme del tema principal del hilo.
Tal vez, el que algunos recordemos especialmente a Segundo Marey, el ERROR nunca explicado a la gente desde una postura sincera, responsable y asumible por todos (¿exceso de orgullo? ¿de juventud?, ¿de comprensible inexperiencia?...), dejó una via abierta a la posibilidad de copiar y "colar" errores similares a los oportunistas de turno que viven al acecho de remedar "el error" bajo la más absoluta impunidad, debido al precedente mal resuelto.
¡Ojalá el caso de Marey hubiese sido el último!
Y sé perfectamente de lo que hablo.
Hay que volver sobre el tema y airear los errores sin complejos, asumiéndolos y encarándolos.
De otra forma, la percepción es que, sin nombre definido, han quedado demasiados "todo vale" agazapados para poder ser utilizados por el "jeta" de turno... sin problemas.
Cualquier crisis, tanto individual como social, tiene su raíz y su más terrible enemigo en la falta de CONFIANZA, tanto en los esquemas anteriores como en las vías que ofrecen los que nos "dan soluciones".
Hoy no hay quien se crea nada de ninguno de los "ofertantes"... ¿Por qué será?
Estamos metidos en un barco que intenta campear una tormenta de dimensiones globales... esto ya no es una coyuntura nacional de la que se puede salir fácilmente, por aquéllo de que los "amigos" -cualquiera de ellos- nos puedan echar una mano para campearla e intentar retomar algún rumbo "ilusionante". Y, por lo visto, tampoco hay en las gentes sencillas (esas que sostienen con su día a día los ensayos "ideológicos" de ciertas élites y sin las cuales no tienen razón de ser), repito, las "gentes sencillas" no tienen muy claro a quien "arrimarle el hombro", una vez que son conscientes de que se acabó lo que se daba con demasiada alegría.
El "sálvese quien pueda y como pueda", sólo conseguiría que cualquier espontáneo, en realidad presa del pánico, hunda la nave por olvidar que el peso del "lastre" mal atado suele ser un factor decisivo.
El lastre olvidado en un rincón suele dar muchos más dolores de cabeza que lo que se espera.
Repito, sé perfectamente de lo que hablo. Por supuesto desde la subjetividad y como testigo ajeno a aquéllos acontecimientos, pero con la necesidad de replantearlo aquí y ahora debido a algunas de sus consecuencias nefastas.
elbarcodepapel