Imaginemos un futuro para España, una España con crecimientos nulos o negativos por muchos años.
Las grandes inmobiliarias han desaparecido, ahora se establecen las cooperativas de viviendas, el coste del suelo pasa a ser residual, el coste de construcción permanece estable, con ciertas disminuciones, con precio global de 850 euros el metro cuadrado, 550 para la construcción, 150 euros para el suelo y 150 euros los costes financieros y administrativos derivados, la vivienda nueva de 100 metros cuadrados pasa a costar 85000 euros.
Las personas se han concienciado, la estúpida moda "fashion" desaparece, así como la ostentación ridícula, las personas tienen interés en la historia, en la política, en la filosofía y la literatura, en encontrar explicaciones de como hemos llegado hasta aquí, las franquicias de libros desaparecen, se busca la calidad y los consejos de librero antiguo, hay hambre por relacionarse y por querer saber con calidad. Así mismo se produce una revolución en la juventud, las cosas no se toman a broma, toma interés la cosa pública, las revistas, programas y música juvenil prefabricados por grandes multinacionales desaparecen, revistas de reflexión, pequeñas publicaciones, los antiguos fancines, páginas y foros especializados surgen por todos los sitios, personajes como Hegel, Nietzsche, Heidegger, Ortega, ya no son jugadores de fútbol. También en el ámbito de la música, las grandes discográficas no pueden asumir los costes con tan escasa rentabilidad, se forman muchos grupos de música y se crean sus propias maquetas con escasísimos costes, los pequeños ingresos de esos grupos se obtienen de conciertos en pubs o de pequeñas ventas directas, también logicamente se vende por internet con mayor o menor éxito, hay empresas que gestionan la comercialización directa con márgenes que no superan el 10% del coste total, estilo apple, la música pasa a ser un espacio lúdico y de relaciones y no tanto un negocio.
Así, la proliferación de televisiones, tendremos más de 60, ocasiona que desaparezcan los modelos generalistas, muy caros, por modelos individualistas, más económicos y con un público fiel, la gente está asqueada de programas lobotomizantes de la prensa del corazón, programas de debate al estilo de "la clave" emergen, así como un modelo periodístico basado en la independencia de criterio, recordemos a José Luis Balbín, por ejemplo. Empieza la edad de oro de los grandes documentales.
También aparecen tímidamente pequeñas tiendas de informática "para tontos" en los barrios, que ofrecen servicios y resuelven dudas "para tontos" sobre código java, o sobre un compilador de c, o sobre tex o latex, o sobre, por ejemplo, como migrar sistemas paravirtualizados con comunicaciones encripatadas de manera remota y cronificando la tarea, eso sí, serán tiendas para tontos. Los listos seguirán siendo listos, como dice la publicidad y las teles y los periódicos, los alquileres de los bajos están a menos de la mitad de lo que costaban, y se ingenian mecanismos para no quedar absorbidos por costes, como agruparse entre varios para repartir los mismos pero manteniendo la independencia, se generaliza en uso del software libre, más que por el ahorro, por la capacidad de adaptación a diferentes entornos.
Los grandes centros comerciales languidecen, es una estructura sobredimensionada pensada para facturaciones irreales, las compras ya no son impulsivas sino reflexivas, se estudia, más que el precio, la durabilidad del bien, los productos de baja calidad y muy baratos se sabe que: o bien son inservibles o bien su ciclo de vida es cortísimo y a medio plazo no son rentables, recuerdo los prismáticos alemanes que tenía mi padre, 40 años y no desmerecen para nada los actuales, y la calidad del material utilizado no tiene ni punto de comparación, así mismo los relojes seiko o los despertadores omega, funcionan a la perfección después de los mismos 40 años.
Son sólo unas reseñas sobre cambios en patrones de consumo y culturales.
Todo lo dicho anteriormente o lo he vivido, o lo he visto, o ha ocurrido, salvo lo de las 60 televisiones, que están por llegar, así que no hay nada especialmente revolucionario en el planteamiento, simplemente, a lo mejor, una vuelta a cierta normalidad.
Se aceptan (y se necesitan) sugerencias.
P.D.: Hay muchas cosas de las que he escrito que en el fondo ni yo me las creo, pero bueno.... a lo mejor sirve para recordar buenos viejos tiempos.
Última edición por jmslluch; 15-may-2009 a las 18:55
Estos usuarios dan las gracias a jmslluch por su mensaje:
Sí que es cierto que en todas las crisis económicas se ha producido un renacimiento cultural. Esperemos que la "movida de los 2010" acabe de paso con la degenerada casta de políticos actuales. Como el PSOE y el PP sigan siendo los primeros partidos en 2015, mal nos irán las cosas. El cambio de la sociedad tiene que reflejarse directamente en los políticos, y una renovación de los actuales bajo las mismas siglas sencillamente no es suficiente.
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cualquier aumento de los precios de la vivienda por encima del IPC en 2003 debería ser asignado en su totalidad a la “burbuja” especulativa