El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población.
Einstein era una persona brillante: dice lo mismo que yo
Lo que no pareceis querer comprender es que, en este mundo, existen problemas irresolubles, hasta en matemáticas (algunos de los más famosos, la cuadratura del círculo o la trisección del angulo en geometría euclidiana).
El "Capitalismo" y el "Libre Mercado" puros son absolutamente utópicos, imposibles. Llevamos siglos ya reformando la reforma de la reforma. Si permitimos el libre mercado más allá de cierto punto, empezamos a perder el libre mercado. Intentad captar el espíritu, no la letra de los liberales clásicos: ellos pensaban en sociedades de propietarios que podían tratarse de tú a tú, no en oligarquías, ni en empresarios y empleados. Ellos entendían muy bien una cosa: que
antes del mercado es la democracia (pero una democracia real)
Maniatar al "gobierno" no sirve de nada; ya está maniatado. La función del "gobierno" es hacer todo lo posible por mantener la ficción y evitar las rebeliones: organizar elecciones "libres", repartir migajas aquí y allá.