Vivir sin inflación
De Fernando González Urbaneja (el 13/02/2009 a las 10:34:17, en economia, 240 Visitas)
Tanto tiempo reclamando medidas contra la inflación que cuando llegamos a una tasa irrelevante, menor del 1%, empieza a inquietarnos esa situación. Asustan más las causas que las consecuencias, pero estas también pueden convertirse en causas de algo peor. Son mayoría los economistas que no estiman probable una fase de deflación, es decir de caída de los precios y de la actividad, de duro invierno económico, pero también eran mayoría hace poco más de un año los economistas que sostenían que no iríamos derechos a una recesión generalizada. De manera que en materia de pronósticos… los justos, es decir muy pocos. España arranca el año con una inflación por debajo de la media europea, de la de la zona euro, lo cual no tiene precedentes en la historia reciente. Pero no es fruto de la virtud, sino de la enfermedad. No se produce por mejora de la productividad sino como consecuencia de la caída de la demanda. De manera que lo mismo que se ha ido rápido, podría volver súbito, si se dan las condiciones, básicamente si se recupera la economía y el empleo que es lo que todos deseamos. La conferencia del miércoles en Zaragoza del gobernador del Banco de España, esa que tanta polémica ha causado entre los que no la han leído (incluido el presidente del gobierno) apuntaba con tino que habrá recuperación, siempre se produce, pero que en este caso la clave para nosotros es “cómo, cuando y con qué intensidad”. Si salimos a cuatro patas y de mala manera, el futuro será sombrío. Si se aprovecha la crisis como oportunidad y se corrigen las deficiencias, España podrá aspirar a estar entre los países prósperos, eso de lo que tanto alardea el presidente Zapatero, pero por lo que tan poco hace. Vivir sin inflación tiene ventajas, pero también riesgos, conjurar estos y aprovechar las primeras es el arte de la buena política, que no es la que se está practicando aquí y ahora.