| Si hay una crisis catastrófica no se puede saber con certeza qué va a pasar. Como ejemplo, los alemanes que salieron mejor parados económicamente tras la Segunda Guerra Mundial fueron los que tenían el dinero en acciones. Los billetes y monedas dejaron de tener valor y les dieron 50 marcos nuevos a cada ciudadano alemán, independientemente de lo que tuvieran.
Pero si hubiera otra catastrofe similar no se puede saber qué pasaría en ese hipotético caso. Por eso creo que lo más sensato y efectivo es eliminar el escenario de "hundimiento total" de nuestros pensamientos (si llega tendremos que improvisar todos, hagamos lo que hagamos ahora) y pensar en escenarios normales.
En un escenario "normal", bueno o malo (sin llegar a la hecatombe), una de las peores cosas que se pueden hacer es tener dinero en efectivo de forma permanente. Antes o despues (dependiendo del ritmo al que crezca la inflación) acabas arruinado.
Un saludo. |