Del mismo modo, el presidente estadounidense, George W. Bush, y el primer ministro ruso, Vladimir Putin, aprovecharon su estancia en Pekin para asistir a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos para reunirse y discutir sobre los acontecimientos que se están sucediendo en la región separatista georgiana de Osetia del Sur, según anunció el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.