Iniciado por ruben.600rr
Si pudiésemos definir claramente los factores fundamentales que hacen que la vivienda tenga un precio dado, podríamos detectar claramente si una situación general o particular está muy desviada de los fundamentos y por lo tanto es susceptible de reventar.
En mi opinión, en vivienda, como con cualquier otra mercancía, lo fundamental es su coste real de producción, es decir, lo que cuesta realmente construir una vivienda. Luego viene el coste capitalista de producción de la vivienda que es inferior al coste real de producción (ya que este no incluye la parte que el capitalista se apropia mediante al acto de no retribuir acordemente, pagando salarios inferiores a los que en realidad debería pagar, la cantidad de trabajo útil plasmada, por parte de los trabajadores, en el producto final...la vivienda). De esta manera el capitalista puede vender a coste real de producción y sin embargo obtener un beneficio el cual es la diferencia entre el coste real y el coste capitalista de producción de la vivienda.
Después viene el precio de venta, que depende de la oferta y la demanda, y que, en circunstancias normales, oscila alrededor del coste real de producción. Luego vienen las circunstancias anormales, las que provocan la burbuja, que ha provocado que se dispare el precio de venta (y como consecuencia también el del alquiler) muy por encima del coste real de producción. Entre estas circunstancias la principal es la orgía crediticia, el préstamo indiscriminado de dinero, que ha permitido que la demanda de vivienda se disparara (y que le siguiera la oferta) ya fuera para vivir en ella o como medio de especulación. Una vez más, la banca ha sido responsable de esta locura y su principal beneficiaria. Prestar dinero es el objetivo principal de la banca, así es como se lucran, cuanto más dinero prestado, más ganan con los intereses.
Las consecuencias de esta locura las veremos en un futuro cercano. La burbuja inmobiliaria ha sido un medio más para incrementar la deuda, de la sociedad (de la clase obrera), con la banca. La sociedad es ahora más esclava de lo que lo era antes. Y todo se ha desarrollado "legalmente"...por lo tanto el estado policial se encargará de que todos los deudores/esclavos devuelvan sus deudas, más los intereses, a la banca. Todo está planificado. El capitalismo no deja cabos sueltos. Es la lucha del rico contra el pobre, del capitalista contra el obrero, de la clase dueña de los medios de producción y de vida contra la clase de aquellos que no tienen otro remedio que vender su trabajo para poder vivir.
Toda la burbuja inmobiliaria no ha sido más que un juego donde, a nivel mundial, la banca privada capitalista ha prestado dinero indiscriminadamente a dos bandos:
1- los capitalistas productores de viviendas.
2- los demandantes de viviendas, formados por:
2.1- Los que compran, por necesidad, para vivir en esa vivienda. Los que compran para vivir en esa vivienda pero no por necesidad vital sino como un lujo. Estos componen la demanda real (no especulativa) de vivienda.
2.2- En este punto entran los que no compran por necesidad. Los que compran como "inversión" a cierto plazo con intención de ganar dinero. Los que directamente compran para vender. Estos componen la demanda especulativa, es decir, los que compran vivienda como medio para obtener un beneficio posterior independientemente de como se obtenga este beneficio.
Este juego, desde el principio, ha estado siempre limitado por la cantidad de dinero que prestaba la banca, por lo tanto, desde el principio se sabía que tendría un final y este sería cuando la banca cerrara el grifo de dinero, es decir, cuando dejara de prestar dinero tan alegremente.
En este juego se han lucrado muchos: la banca, los productores de viviendas, los intermediarios en la venta, los que compraron para vender (pasapiseros), etc. Pero el principal perjudicado va a ser la clase obrera que compró un piso para vivir. Esos han sido los que han sostenido la pirámide de demandantes de vivienda. Una parte de los demandantes de vivienda (los especuladores) solo compraban porque sabían que existía una parte real de demandantes de vivienda que compraban por necesidad y no para especular y que estos podrían obtener financiación por parte de la banca. Así, en realidad, cada especulador no era un demandante real de vivienda ya que al momento siguiente de la compra se convertía automaticamente en un ofertante de vivienda, así que la demanda real era únicamente aquellos que compraban para vivir y no para vender o alquilar.
Es por ello que este era otro límite al crecimiento de la burbuja, es decir, el límite de la demanda real de vivienda para vivir. Pero dicho límite era un límite virtual pues el límite real es el dinero prestado por la banca ya que permite el crecimiento de la demanda independientemente de la parte de la demanda real para vivir, de esta manera los especuladores hubieran podido seguir vendiéndose los pisos unos a otros por mayor precio que lo compraron (obteniendo una ganancia) pero el resultado final de este proceso hubiera sido la destrucción del valor del dinero a causa de la devaluación que se derivaría de tal descontrolada inflación monetaria, de tanto préstamo por parte de la banca.
Al final la banca cierra el grifo y la pirámide se desmorona. Llega la devaluación de las viviendas (al haberse alejado tanto el precio de venta del coste real de producción) y la consecuente espiral de ventas. Los productores ven como su stock se acumula ya que la demanda se ha contraído bruscamente. Ahora la demanda es la demanda real, es decir, en su mayoría los que verdaderamente compran por necesidad. Tal contracción de la demanda afecta irremediablemente al sector encargado de la oferta y la banca se beneficia de esta debacle ladrillera. La banca siempre está en proceso de reclutamiento de esclavos que le paguen un interés anual.
Pero los que peor lo van a pasar fueron aquellos que compraron para vivir, perteneciendo a la clase obrera. Han sido reclutados como esclavos y su tributo a la banca privada está fijado por eso que conocen como Euribor. Un tributo feudal muy bien camuflado. Han sido engañados, estafados por esos que controlaban el juego desde el principio... por la banca. Estos sabían cual iba a ser el resultado final de la burbuja inmobiliaria y es por ello que la provocaron excediéndose con la cantidad de dinero prestada tanto a demandantes como a ofertantes. La banca es culpable de las consecuencias de la burbuja inmobiliaria, es un hecho. Su irresponsabilidad a la hora de prestar dinero para la compra de vivienda es manifiesta y eso que las consecuencias todavía no han llegado en su máxima expresión.
Por último decir que el precio de la vivienda siempre tiende hacia su coste real de producción así que investigando cual es este coste podremos saber en que magnitud van a caer los precios de la vivienda después de esta anormal distorsión del mercado de la vivienda provocada por la banca a nivel mundial.