Bueno, en realidad nos dieron por culo con los telares porque a corto plazo, para los que disponían de capital en Castilla, era más beneficioso vender una lana de alta calidad, producida sin apenas gastos, pues la mesta era dueña y señora del país, que andar construyendo naves y telares y pagando a los trabajadores que en ellos debían trabajar.
En Inglaterra, la forma de hacerlo era mucho más práctica; en cada casa un telar, y todo el país convertido en pequeños productores manejando capitales de mayor o menor envergadura.
Con la revolución industrial y los telares fabriles, la gran industria inglesa u holandesa de paños, sin más competidores de envergadura sobre el tablero se hizo rápidamente con el mercado mundial y los pequeños productores ingleses se arruinaron prácticamente todos y tuvieron que emigrar a la ciudad pasando de clase media rural a proletariado, demostrando así que la clase media, bien soñando con su pequeña empresa de telas o con su pequeño zulo revalorizante, al final siempre fracasa y ganan los de siempre. |