| Si fabricas en España, lo normal es que dejes de vender, incluso en España. Salvo que seamos capaces de producir productos con un enorme valor añadido o que rebajemos los salarios. La cuestión es si queremos competir con China y Vietnam fabricando camisetas, o con Finlandia o Alemania con productos que requieren alta cualificación.
Ahora súmese a ello los escandalosos resultados que nuestro sistema educativo viene generando desde hace años y el que nuestra juventud sea cada día más gañana, picapedrera , zarrapastrosa y zafia. Una legión de Jonathans y de Vanessas malcriados, analfabetos y acostumbrados a la mullida vida de estos años atrás, incapaces de realizar trabajos cualificados porque no saben hacer la o con un canuto. Y también inútiles para trabajos más físicos porque han crecido tocándose los huevos (y el coño, para ser políticamente correctos) y no han interiorizado ningún espíritu de sacrificio ni ninguna norma social básica. A estos Jonathans no los quieren ni de braceros (ni tampoco ellos están dispuestos, claro). Así que nos van a costar caros, caros, caros.
Es el puto efecto Jonathan.Como una marabunta.
Ésa si es la tormenta perfecta que se nos va a venir encima. |