Eso, que se lo digan a los Peones negros, a Federico Jiménez Losantos, a Luis del Pino, a Fernando Múgica, a Pedro J. Ramírez.
Pedro Jeta Ramírez
La calidad democrática no se mide por el número de votantes. Tampoco la calidad como gobernante. Y, desde luego, Aguirre, igual que Rajoy, igual que Rodríguez Zapatero, igual que Chaves, igual que Rodríguez Ibarra, igual que... no son gobernantes para una época de crisis. Y por eso desaparecerán: porque su
tremendo carisma no vale, a la hora de la verdad, un tazón de estiércol.
En cuanto a la calidad del votante de
Esperancia Aguirre, pues no he de añadir mucho. En el partido autodenominado popular coexisten como pueden desde los centristas de verdad hasta auténticos neonazis. Y Aguirre está vinculada, por sus actos y sus palabras, al sector más ultraderechista del partido. Y eso, en Génova 13 (a.k.a. 13 rue del percebe), lo saben de sobra.
Yo soy de los que dormirían más tranquilo si en España hubiese un partido de centro, otro de derecha y uno de ultraderecha. Porque así se sabría a ciencia cierta quién es quién.