Un consejo muy importante: se le den veracidad o no a los Protocolos, mucho cuidado con difundirlos, se trata de un texto muy delicado en el que se puede incurrir en delito por su difusión. Es decir, se pueden leer y tener en casa, pero en ningún caso hacer proselitismo. Por si alguien no se había dado cuenta, en la sociedad occidental no hay libertad de expresión.
Manda webos que hasta con Franco había lista de libros prohibidos y hoy el cinismo del $i$tema no quiera hacer algo similar (para no quedar de antidemócratas), pero eso si, dejan abiertas puertas jurídicas lo suficientemente ambiguas para que se pueda juzgar equis publicación o postura política o social en base a esquemas demagogos de ingeniería social.
Lo dicho, al lorito.