Y si además el asesino y suicida fuese menor de 30 años, le echarían la culpa a los videojuegos malignos...
Nadie se alegra ni excusa el asesinato de una esposa y dos criaturitas, Marina, pero no por el mero hecho de ser UN HOMBRE el que mata ya es violencia de género; además que en este caso se daría la incongruencia de que un mismo suceso (homicidio múltiple) se tendría que subdividir en dos homicidios diferentes: homicidio con agravante de violencia de género (porque mata a una MUJER), y homicidio a secas al matar a los dos pobres hijos (y si pongo homicidio en vez de asesinato, es porque el asesinato implica premeditación, y no sabemos si el suicida lo planeó todo friamente o le dio una ventolera en ese momento).
De todos modos, siempre queda más cómodo recurrir a los comodines de la "neolengua" (violencia de género, machismo, etc...) porque por un lado nos ahorran la molestia de pensar, y por otro beneficia al Gobierno que puede enmascarar esta ola de muertes achacándolas a causas exógenas y no relacionadas con la verdadera causa: la ruina a que ha llevado una política económica especulativa e improductiva.