Que se metan la puta 'construcción' europea por el culo. Increíble la fractura que hay entre politicastros y ciudadanía. Lo peor es que el pueblo traga, y, aunque la ciudadanía se muestre contraria a la voluntad de los euromentecatos de Bruselas, ahí los tenemos pasándose por los cojones la voz de pueblos como el irlandés.