| Lo que las empresas deberían hacer es cumplir con las normas de seguridad; hacerlas cumplir (si es el caso; porque hay trabajadores a los que las medidas de protección les parecen cosa de afeminados); y dejarse de tonterías.
Por mucho que firme el trabajador, es un documento abusivo en el que una parte IMPONE su voluntad a la otra. El trabajador tiene para elegir entre firmar o irse a la puta calle. Hace falta ser muy liberal o muy sinvergüenza para darse cuenta de que es el constructor el que tiene la sartén por el mango. Si al final consiguen imponer su modelito, veremos cuánto resiste ante una demanda interpuesta en el Juzgado de lo Social.
Última edición por Eric Finch; 04-jul-2008 a las 20:08
Razón: corrección de estilo.
|