| Al pasar hoy por la A-42 por delante de la fábrica Arcelor, no he podido evitar, como siempre, fijarme en la inmensidad de las instalaciones, y en el continuo contacto que tienen todos los trabajadores de esa fábrica u otras. Codo con codo, hombro con hombro, y siendo la inmensa mayoría como somos, movemos los países; como digo no he podido evitar pensar una vez más lo fácil que lo tenemos para comenzar la lucha reivindicativa hasta el final, tenemos el poder, si nos organizamos y tenemos un poco de conciencia y decisión el empresario y sus 4 pelagatos de alrededor nada pueden.
A ver si el 7 de octubre, para lo cual quedan unos meses, la situación ha forzado a los dirigentes reformistas de los sindicatos mayoritarios a convocar. Hay mil razones para ello, no sólo el paro: la jornada de 65 horas, el aumento de la etapa de cotización para cobrar la jubilación, etc. Y que la nueva lucha por abajo va a acabar removiendo toda la costra reformista de los sindicatos es casi una certeza. |