Bruselas es una logia de iluminados que llevan años actuando al margen de los ciudadanos.
Entonces llegó la constitución europea, de inspiración masónica, que bombardeó la católica Francia. Luego, el plan B del tratado de Lisboa lo puede haber hundido la católica Irlanda. Quizás la católica Polonia hunda el plan C, si es que lo tienen. La católica España ya no vale ni como reserva espiritual.