| No tiene remedio.
El vínculo social ha muerto. No hay solidaridad, no hay empatía, a los niños no se les explica la diferencia entra el bien y el mal. Cada día la edad de empezar a delinquir es más baja: hay niños asesinos, niños violadores, niños traficantes... Toda una generación ha sido educada en la impunidad y el "todo vale". Todos tenemos la culpa: desde la administración, que hace impunes a los menores, hasta los padres con "a mi niño no me lo toques" o "a mi niño no le va a faltar de na"; y los niños no son tontos, pronto se dan cuenta de que pueden hacer lo que les dé la gana sin miedo a represalias.
El beneficio fácil ha tomado las calles y ya es tarde. Somos una sociedad egoísta en la que lo mío es mío y lo de los demás también, tenemos derecho a todo y ninguna obligación.
He podido observar en mi entorno a jóvenes (alrededor de 20 años) que duran una semana en los trabajos. Si les preguntas el motivo no te dicen "pagaban poco" o "es que no me proporcionaban los EPIs", aún así lo comprendería; te dicen "es que me mandaban mucho". EN EL NOMBRE DE DIOS, pienso yo, que respuesta más surrealista; así que suscribo eso de que el buen empresario no encuentra buenos empleados. Pero también lo contrario, el buen empleado no tiene BUENOS EMPRESARIOS.
Todo por eso, por que la empatía ha muerto; nos hemos convertido en una sociedad autista en la que nos hemos encerrado en nosotros mismos y en nuestros propios objetivos. No somos capaces de pensar en los demás ni de ponernos en su lugar.
Acabo ya que para ser uno de mis primeros mensajes estoy poniendo un buen tocho. ¿Esperanza? No, no queda ninguna, ya que esos jóvenes que duran una semana en los trabajos, en las semanas que no tienen nada que hacer se dedican a traficar con móviles robados para pagarse sus caprichos. Hasta que esa generación no pase no se arreglará nada y por supuesto yo no lo veré.
Suerte que no tengo hijos, me daría grima verlos crecer en esta sociedad. Me voy a sacar al perro y mañana lunes volveré a mi curso de inglés para poder emigrar.
Edito para añadir que me sale más a cuenta seguir en el paro con lo que cobro y seguir formándome en el tiempo que me queda libre que ponerme a trabajar en sitios en los que no me han llegado a ofrecer ni 900 €/mes. Lo digo por que en 22 años que llevo trabajando he encontrado pocos buenos empresarios que aprecien la experiencia y la capacidad de trabajo de sus empleados.
__________________ (...) el pueblo español, desde hace siglos, detesta todo hombre ejemplar, o, cuando menos, está ciego para sus cualidades excelentes. Cuando se deja conmover por alguien, se trata, casi invariablemente, de algún personaje ruin e inferior que se pone al servicio de los instintos multitudinarios.
Maestro Ortega y Gasset, España invertebrada.
Última edición por Un obrero; 11-may-2008 a las 12:15 |