Stiglitz siempre tuvo una actitud crítica del establishment económico
Stiglitz ha tenido una larga experiencia en la administración pública. Fue nombrado por el presidente Clinton miembro del citado consejo en 1993, nombrándosele presidente del mismo en 1995. Más tarde, en 1997 fue nombrado director económico (chief economist) del Banco Mundial.
Si Stiglitz ha sido un economista heterodoxo y underground, de Krugman se puede decir que ha ejercido como economista en la clandestinidad, hasta el punto de que los clownes del Banco Central sueco, sí esos gañanes que en cierta ocasión de vieron obligados a poner los tipos al 500%, le concedieron un "nobel de economía" (no existe el premio nobel de economía)
Es grotesco como Navarro al haber disfrutado del pesebre de la Administración Pública lo llama "larga experiencia", algo así como un hombre con experiencia resolviendo problemas reales.
Nota: el índice de error en las predicciones de los señores Navarro y Stiglitz supera el 99%, en el caso del señor Krugman alcanza el 100%.
El señor Krugman resulta como contrarian mucho más efectivo porque no solo se equivoca siempre, de la forma más absoluta, sino que además clava el timming de su errores.
Krugman es un prefecto idiota al que hay que seguir de cerca. Si los Blanchard, Garicano, Economista observador o Fernandez Villaverde se equivocan de forma forma garantizada sobre una amplia variedad de temas económicos y los Solbes o Gordon Brawn clavan el timming de sus errores garrafales en ámbitos más limitados, como el mercado del oro, el gran Krugman reúne el análisis falaz y la garantía absoluta de error de todos los anteriores, con la amplia variedad de temas en los que practica el error sistemático de los primeros y la cronométrica precisión en el timming de sus errores de los segundos.