Opinión, 29 de Enero de 2008
Sensación
Santiago Niño Becerra
Párense un momento a pensar: ¿qué sensación tienen?.
La noche (para nosotros) del 27 al 28 el Nikkei se ha dejado 541 puntos, el Viernes, el DOW, 171. La mañana del Lunes, en Bloomber leía: “Global Recession Risk Grows as U.S. ‘Damage’ Spreads”, aquí:
http://www.bloomberg.com/apps/news?p...qFM&refer=home.
Con ser el título de la noticia interesante, lo mejor estaba en el interior: hablaba de otros sitios, de otros lugares, de otras economías: “Japan, Britain, Spain and Singapore, which together represent about 12 percent of the world economy, are vulnerable as fallout from the U.S. worsens their economic weakness. Even emerging markets, including China, are likely to suffer as exports to the U.S. wane”. Jim O’Neill, economista jefe en Londres de Goldman Sachs, declaraba: “The economy is slowing everywhere”.
Lo peor es que ya se están reconociendo -y diciendo, ya sí- que no hace falta que las cosas se hundan para que se produzca una recesión (de momento quienes están al pie del cañón, siguen con eso: los de Davos, de cara a la galería ni siquiera dijeron eso); ¿por qué?, pues porque el tinglado necesita un crecimiento mínimo para que la bola -la esfera- continúe girando. Lean, en la noticia: “A worldwide recession doesn’t require a global contraction in output, which rarely happens; economists at the International Monetary Fund say it would take a slowdown in global growth to 3 percent or less”.
En relación a España, Bloomberg decía: “Spain is also grappling with a housing boom gone bust. Banco Bilbao Vizcaya Argentaria SA, Spain’s No. 2 lender, predicts property prices will fall this year and building permits will drop 25 percent. With more than 18 percent of gross domestic product coming from construction, Spain’s economy is particularly susceptible to weakness in real estate”. “The main problem lies in construction but it has already spread to other sectors,”; lo decía Gilles Moec, economista senior del Bank of America en Londres.
Y lo major viene ahora: también en Bloomberg, un poco más abajo, se reproducían unas declaraciones del canciller austríaco Alfred Gusenbauer; pues bien, ¿saben lo que decía este señor?, pues que el BCE hace bien en no bajar los tipos porque ello indicaría que las cosas están muy mal. El título de la noticia acongojaba: “Austria’s Gusenbauer Says ECB Cut Would Be ‘Sign of Panicking’” (
http://www.bloomberg.com/apps/news?p...d=a9_C8h2CMpcQ) .
El World Economic Forum cerró ayer su edición del presente año (el lema de evento, recuerden, tenía miga: “The Power of Collaborative Innovation”). Y cerró con una llamada a un liderazgo colaborativo. Para el recuerdo las palabras de George Soros: “The present crisis is the end of an era based on the dollar…and we need a sheriff, we need a new sheriff, not the Washington consensus”.
Mientras estaba escribiendo esto que ahora leen, una amiga que está trabajando en Hong Kong (ya les he hablado de ella) me envió una noticia que ayer publicó el South China Morning Post. El título acojonaba: “Mortgage rout creates ghost town”; pero el texto acojonaba más aún; les reproduzco un fragmento:
“The streets are empty. Rubbish rustles down the road past rusted barbecues, abandoned furniture, sagging homes and gardens turned to weed. This was Shaker Heights, a suburb of Cleveland and a town ravaged by the subprime mortgage crisis roiling the United States. Faded “for sale” signs sit in front of deserted houses. The residents are gone, either in search of new jobs after the factories closed or in shame after being evicted for missing their mortgage payments. A red, white and blue American flag flies over windows and doors which have been boarded up to keep the drug dealers away. Thieves have stripped many homes of the plumbing, the doors, the windows and the aluminium siding”.
Volvamos al título de hoy. La sensación es la de que las cosas ya no están yendo como iban, la de que cada vez están yendo peor; mañana será la de que ya no van. Aquí, en el reino, los partidos políticos están diciendo -prometiendo- cosas muy raras (por decirlo de una manera suave): dar a cada española/ol unos cuantos euros, y asegurando imposibles (por decirlo de forma tranquila): millones de empleos y de pisos de protección oficial. Cada partido dice que va a arreglar la situación: ¿cómo?, si nada depende de ellos.
Sensaciones. No son buenas, no; no lo son.
Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.