
Está claro que las expectativas no fueron las mismas para todos ... ni mucho menos.
En realidad lo que se ha producido ha sido
una coladera de gente incompetente e indocumentada en el único sitio que se podían situar: en puestos de representación pública, que han carecido de todo control y de toda exigencia de competencia y capacidad, valorándose por encima de todo la
fidelidad/obediencia a los dirigentes de los partidos y también se valoraban por su
impresionante capacidad para la DEMAGOGIA ... y así nos fue.