Algunas perlas:
Y aunque la rentabilidad económica de la promoción de vivienda protegida sea menor que la libre, este mercado resulta muy atractivo. «Los márgenes con los que trabajamos los promotores son más ajustados, pero eso no quiere decir que desarrollar VPO no sea rentable».
O sea, nos forramos menos, pero nos forramos.
Concretamente trincamos sobre un 10% del precio final, menos mál, qué menos. Cualquier actividad productiva tiene esos márgenes...
el presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), José Manuel Galindo. En este contexto, reclama que el marco de producción de vivienda protegida sea viable a través de un margen «razonable» de beneficio entre el precio de venta y los costes. Ese porcentaje adecuado, según el presidente de Asprima, oscila entre el 8% y 12%.
Claro que sí, ese porcentaje como mínimo, por menos ni me mancho las manos.
Y cómo se hace que la VPO salga lo más rentable posible?
Teniendo en cuenta las condiciones de este mercado y los menores márgenes de rentabilidad, la clave en el desarrollo de VPO está en el control de costes. Así lo apunta Alberto Prieto, socio de Knight Frank España. «Es importante controlar los costes de ejecución de obra para que los precios de construcción no se disparen».
Sí señor, está muy claro: construyendo con calidades comparables a la caseta de mi perro. Son casa para pobres, pa qué hacerlas mejor? la vivienda digna, para el que pueda pagársela.
Además por si no fuera poco con los buitres de aquí también quieren venir de fuera. No me extraña, el nuestro debe ser el mercado de VPO más loco del mundo.
«Tenemos una demanda de promotores extranjeros que están muy interesados en desarrollar VPO en España. Como tienen muy bien estudiado el sistema de ejecución este producto les resulta muy atractivo».
Cómo no va ser atractivo con esas condiciones...
Y podría seguir. El artículo está lleno de despropósitos de estos.
Yo es que cuando veo a gente hablando sobre la VPO en estos términos de 'inversoreh' me entran unos calores...
Menos mal que cada vez está más claro que esto se hunde. Y la VPO tampoco va a ser un bote salvavidas, por mucho que intenten aferrarse a ella. Ya no hay botes