| Hace unos meses hubo una iniciativa un poco naïf pero simpática que consistía en "apadrinar" una palabra del idioma en vías de extinción. Verbigracia: pintiparado, cáspita o chiquilicuatre
Hay palabras de nuestra infancia que no hemos vuelto a oir, o cuya lectura evocaba exóticas especies arbóreas, como rododendro o efluvios ultramarinos, como jengibre.
Qué palabra os resulta suficientemente interesante como para querer "apadrinarla" de forma que no se pierda?
__________________ Un placer (la mayoría de las veces) |