Lo primero de todo, es que yo desde hace ya tres años he dejado de ir a cenar fuera con los amigos los jueves o los viernes, y os cuento el porqué
Te pasas toda la semana trabajando sentado, cuando sales te lo quieres pasar bien con los amigos, quedar a las 21 o 21:30, cenar en una hora algo frugal, y salir a tomar copas para estas a las 12:30 en la camita que al día siguiente hay que trabajar
Entonces lo que pasaba era que te sentabas en un sitio muy grande y muy bien colocado, bastante pijo, unas 30 meses, pero sólo con dos camareros que no sabían servir
Pedías un par d eplatos para compartir y un segundo, sin postre, y lo normal era que tardaran dos horas o tres horas. La última vez que nos pasó fueron más de tres horas en una cena, tuve que perseguir a la camarera por la barra para suplicarle que me cobrara con la tarjeta de crédito, 3 horitas, salimos del restaurante a las 12 de la noche y no nos quedaban ya ánimos para tomar una copa
Con lo cual a partir de entonces decidimos cambiar nuestra estrategis. Nos vamos por sitios de cañas, pedimos de pie una racioncita, nos vamos otro bar otra racioncita y pasamos a las copas a eso de ls 22:30 o 23:00, lo cual nos da 1 hora de copeteos y a las 12:30 en la cama
Yo me quedo pensando, tienes un local que es una locura, grande, reformao, todo nuevo, has hecho la promoción del sitio, y luego tienes a dos camarer@s que les pagas 600 euros y que no han atendido en su vida para 30 mesas.
No lo puedo comprender
Ayer me pasó lo mismo en la cena de empresa, una cena de 3 horas y medias, Tienes un local pijo, y vas para alla, y resulta que el local es agradable, y amplio, pero han puesto las mesas todas juntas y estamos como piojos n costuras, los camareros no pueden pasar y encima no ponen a mas camareros. Resultado la comida estaba bien, pero el sitio insufrible, lento (no por culpa de los camareros) y las mesas todas apretujadas 8el menu debió ser cerca de los 80 euros) .
Luego diran que el sector de la hosteleria está tocado de muerte y que cada vez se consume menos, lo achacaran a la crisis, pero una parte importante ha sido porque nos tratan como a monos y nosotros tan contentos. |