El mensaje de tranquilidad que quiso transmitir el primer ejecutivo de la Caja lo amparó en las previsiones de crecimiento de la economía nacional (en torno al 3,3% en 2008 frente al 4% actual), la fortaleza del mercado laboral (mientras el empleo continúe creciendo la morosidad en el pago de las cuotas de las hipotecas no aumentará peligrosamente) y el mantenimiento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (al menos hasta final de año).
Apelación sutil al Rebus Sic Stantibus . De esta forma por un lado se exime a los gestores caso de que las cosas se tuerzan desastrosamente. Y por el otro se indica por donde van a ir los tiros para socializar las pérdidas ("nosotros" hicimos nuestras previsiones de buena fe, basándonos en los datos y previsiones del gobierno

. Si las cosas se han jodido el gobierno también es culpable)