| Solo mencionar que, cuando me dio por aprender alemán, tenía un gran interés por la cultura y la historia de ese país, y eso ayuda muchísimo. Tener que aprenderlo por pura obligación requerirá probablemente más esfuerzo.
Naturalmente, lo mejor es recurrir a la 'inmersión total', como ocurre con cualquier idioma. Si no se puede, creo que conviene acudir (aparte de clases diarias, máximo con 3-5 personas) a lo que yo llamaría métodos heroicos, como aprenderse textos de memoria, siempre que se comprendan por lo menos parcialmente. Poco a poco, el cerebro va 'atando cabos' y se termina entendiendo todo o casi todo. Yo recuerdo que me compraba todas las semanas 'Der Spiegel' y trataba de leer cosas sencillas, saltándome, claro, los temas políticos. También escuchaba emisiones de radio en onda corta en alemán (los locutores suelen vocalizar muy bien), y hasta me aprendía de memoria textos 'importantes' (como un monólogo del 'Fausto', recuerdo, y fragmentos de obras de Schiller).
Lo mejor es la inmersión total, como apunta Jose_Antonio, pero -en su defecto- hay que recurrir al 'Ersatz'...
Y -con la inmersión- la juventud cuenta, y mucho... Hay unos versos, creo que de Moratín, que son aplicables a todos los idiomas y que rezan, más o menos, como sigue:
Se admiraba un portugués
que pese a su tierna infancia
todos los niños en Francia
supieran hablar francés...
Cosa diabólica es,
dijo torciendo el mostacho,
que un hidalgo en Portugal,
llega a viejo, y lo habla mal,
y aquí lo fala un muchacho... |