Iniciado por
Berebere
Empieza bien y acaba más o menos bien, pero por el medio entra demasiado en detalle en qué medidas considera aberrantes o nefastas (y ahí cada uno tiene su propia opinión), con lo que pierde gran parte de la fuerza que tendría su discurso.
Lástima.
Si señor. Al final solo me ha quedado que era un señor que tenía un bar y la mujer lo ha plantado. No creo que fuese lo que buscaba cuando lo gravó.