Hay un libro del 71
E varón domado en el que una mujer se sincera.
"ESTHER VILAR excplica como ellas doman al hombre con traidores trucos para hacer de él un esclavo sumiso, y luego lo lanza afuera, a la vida hostil, para que gane dinero. «Como contraprestación» le pone «la vagina a su disposición a intervalos regulares»... Así de impetuosa e hirientemente, pero con algún encanto,resuelve Esther Vilar el arcaico enigma tejido en torno al mundo de la Mujer, y desenmascara a sus compañeras de sexo como a unas empedernidas explotadoras que obtienen su buen capital de la mera anatomía (Der Spiegel, Hamburgo)."
Aquí algunas de sus afirmaciones en el libro:
"Las mujeres pueden elegir, y eso es lo que las hace tan infinitamente superiores a los varones. Cada una de ellas puede elegir entre la forma de vida de un varón y la forma de vida de una criatura de lujo tonta y parasitaria. Casi todas ellas optan por la segunda."
"Hagan lo que hagan para impresionar a las mujeres, los varones no cuentan en el mundo de éstas. En el mundo de las mujeres no cuentan más que las mujeres."
"El valor de la mujer en sociedad no se mide por su inteligencia, sino según otros puntos de vista del todo diferentes (en realidad, no se mide en absoluto: el varón la necesita y punto final)"
"La existencia humana ofrece la elección entre un ser más animalesco -bajo, pues: parecido al de los demás animales- y un ser espiritual. La mujer escoge sin discusión la existencia animalesca."
"Si el varón se detuviera una vez, aunque sólo fuera una vez, en su ciega actividad e hiciera balance, tendría que comprobar que sus esfuerzos por vivificar espiritualmente a la mujer no le han hecho adelantar ni un paso. Que la mujer, aunque sin duda es cada día más pulida, cuidada y «cultivada», sigue presentando a su vida reivindicaciones cada vez más elevadas, pero siempre materiales, nunca espirituales."
"Para ellas el varón es una especie de máquina
que produce valores materiales. Y nadie juzga a una máquina por sus valores estéticos, sino desde puntos de vista funcionales."
"A diferencia de la mujer, el varón es hermoso, porque, a diferencia de la mujer, es un ser espiritual. Eso significa que el hombre tiene curiosidad (quiere saber cómo es el mundo que le rodea y cómo funciona)."
Todo lo que menciona esta mujer ya lo sabían en la época de los romanos. Si leeis El arte de amar de Ovidio y literatura clásica en la que se habla en fragmentos sueltos sobre las mujeres, vereis que la obra no tiene nada de original. Aún así es curioso que sea precisamente una mujer la que haya juntado toda esa sabiduria en un solo libro. (La cursiva final es mia)