Yo la he posteado ya en
mi blog y lo estoy pasando a todo el mundo.
Por cierto, me quedo con la 36:
Entre los culpables de este estropicio hay esos que desean enriquecerse a costa del trabajo ajeno gracias a especular con la vivienda. Son los que se ríen de los que tras muchos años de esfuerzos y estudios han conseguido únicamente un empleo dignamente remunerado que no les permite sumarse a la orgía especuladora y que les obliga a verla desde fuera, con una sensación que oscila entre la frustración y el asco. Uno de los motivos de esta situación es el escaso nivel intelectual, cultural y ético de un gran número de estos barrigones nuevos ricos.
Qué grande, qué grande. Cualquier crisis, por gorda que sea, le doy la bienvenida si al final nos quedamos con este único concepto claro.
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Recuerdo una época en la que el premio gordo del 1,2,3 era el coche, no el piso