El hostelero sólo en parte. Piensa que sigue haciendo falta papear. La diferencia estaría en que se acabó eso de comer deprisa y corriendo el menú del día en el restaurante grasiento de abajo de la ofi. Se pasaría a comer en casita, pero al haber más tiempo -y dinero- libre, sería mucho más fácil echar la cervecita en el bar de tu elección por la tarde. Vamos, que se pasaría de "me aprovecho de la situación y no miro para nada la calidad de mi comida" a "tengo que mantener contento a mi cliente para que siga viniendo".