| No estoy de acuerdo.
Ayer el Real Madrid no ganó por lo que viene siendo una costumbre de sus delanteros en los partidos complicados: el exceso de individualidad.
Tuvieron tres, o cuatro, ocasiones claras de mano a mano con el portero en las que con un simple pase hubiesen dejado a un compañero con la posibilidad de, estando sólo, empujar el balón al fondo de la portería.
Sumas eso a la falta de acierto en la definición y ahí tienes el 0-0.
Con acierto, O COMPAÑERISMO, el 0-2 sería el más que posible resultado.
Eso que tan bien hace el Barcelona es lo que le falló ayer al Real Madrid.
__________________ Yo no firmo nada.
Por si las moscas. |