España no quebraría aunque nuestra deuda alcance los niveles de la griega - Cotizalia.com
España no quebraría aunque nuestra deuda alcance los niveles de la griega
@Eduardo Segovia - 03/05/2010 06:00h
Los temores sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas tras la rebaja del rating de España de la semana pasada pueden ser exagerados. Así lo cree Deutsche Bank, que ha realizado dos ejercicios de estrés sobre nuestra economía: una recuperación más débil de la estimada y una subida explosiva de los costes de financiación del Estado hasta los niveles de Grecia. Y en ambos casos, aunque la deuda pública subiría de forma explosiva, no superaría niveles que ya se han visto en otros países europeos: el 122,5% del PIB en 2024. Una situación muy complicada, pero no inmanejable y que no provocaría necesariamente el default (impago) del país.
El banco alemán no disfraza la gravedad de la situación actual, ya que considera insostenibles los signos de recuperación actuales (los 'brotes verdes') como la mejora del consumo y de las ventas de vivienda. A su juicio, se trata de un efecto de adelanto de las compras antes de que entre en vigor la subida de dos puntos del IVA en julio. Además, esto coincidirá con el fin del efecto positivo de la política monetaria, es decir, que ya se ha trasladado la bajada de tipos a todas las hipotecas y no habrá nuevas caídas en un momento en que el paro seguirá subiendo. Tampoco hay que esperar que nos rescaten las exportaciones, dada la baja exposición de nuestros productos a Alemania.
Por eso, Deutsche Bank considera que el crecimiento en España será muy débil durante muchos años, con unos argumentos muy parecidos a los que utilizaba S&P para justificar su rebaja de rating: el brutal endeudamiento privado (210% del PIB) y un desempleo que supera ya el 20% de la población activa. De hecho, cree que "un alto nivel de desempleo duradero es probablemente lo que hace falta para que España lidie con su deuda externa".
La entidad rompe una lanza a favor del Gobierno de Zapatero, ya que considera que el esfuerzo de ajuste fiscal está siendo importante, es creíble y, lo que es más, se inició antes de que la Comisión Europea nos obligara a ello. Pero no se cree las previsiones oficiales de crecimiento económico de un 3,4% entre 2010 y 2013, sino que rebaja esa estimación al 2,1%.
Pero ni siquiera en ese caso espera una subida significativa de los intereses de la deuda respecto a los niveles actuales, lo cual haría que la vuelta del déficit al 3% del PIB se aplazara a 2017 y que la deuda tocara techo en el 84,3% del PIB en 2016, lo que se situaría por debajo de la media de la zona euro en 2011 (88,2%, según Bruselas).
Si España fuera Grecia
Pero, ¿qué pasaría si España sufriera una fuerte subida de sus costes de financiación? Deutsche Bank toma como escenario que los tipos de interés de la deuda española se situaran al nivel de los griesgos, es decir, 3 puntos porcentuales por encima de los actuales. En ese caso, la deuda pública llegaría al 106,1% del PIB en 2023, lo que se situaría en los niveles de Italia antes de la crisis. E Italia tiene un diferencial con Alemania similar al español.
Este análisis plantea qué podría desatar una subida así de los intereses. Y la respuesta es una crisis del sector financiero que requiera una recapitalización generalizada de las entidades. Esto podría venir por una tasa de impago del 50% del préstamo promotor de las cajas (que Deutsche cuantifica en 243.3000 millones de euros), o bien por una morosidad dos puntos superior al pico de 1993 (9,2%) con una severidad del 50%. En ambos casos, el impacto del rescate en las cuentas públicas sería del 11,5% del PIB.
Si esto llega a ocurrir, más allá de la subida de los tipos de 3 puntos porcentuales, habría un efecto bola de nieve que llevaría la deuda pública hasta el 122,5% del PIB en 2024. Un nivel muy alto pero que ya vieron Italia y Bélgica a principios de los 90, e inferiores al que alcanzará Grecia el próximo año.
La conclusión de este informe es que España no tendría problemas inasumibles ni siquiera en estos escenarios extremos y que el principal problema de España no es la situación de las finanzas públicas. A su juicio, la tarea prioritaria del Gobierno es acometer las reformas estructurales, en especial la del mercado laboral, que "tiene que hacerse más flexible para acelerar el ajuste de España hacia un nuevo modelo de crecimiento menos orientado a la demanda interna".