| Siempre que manifiesto mi ateismo (como por ejemplo, en la cena familiar de nochebuena) hay alguien que se echa las manos a la cabeza, y me dice:
-Puede que algún día te veas en dificultades, y te refugies en dios.
Y yo les respondo que eso no es creer en dios, sino aferrarse a un clavo ardiendo.
Y en el hipotético caso de que existiera... ¿qué clase de manipulador sádico es? En fin, más vale que no me lea mi madre, que le sube la tensión. |