El sector inmobiliario rebaja aún más la vivienda para intentar animar la venta. hoy.es
El sector inmobiliario rebaja aún más la vivienda para intentar animar la venta
23.11.09 - 00:13 -
PILAR ARMERO | PLASENCIA
Si hay compradores al contado, el precio puede reducirse hasta el 15 por ciento en un intento desesperado por salvar la crisis
Los tasadores de inmuebles han pasado de valorar 400 propiedades en un año, a no superar las 30 en 2009
La mayoría de los extremeños sigue sin tener entre sus previsiones la adquisición de una vivienda. Eso, a pesar del repunte en la compra que se produjo este verano, que supuso un incremento en la venta con respecto a meses previos pero que seguía situando la región muy lejos de los índices que mantenía tan solo un año atrás.
Esa falta de previsión la sufren bien los promotores inmobiliarios, que a pesar del 20 por ciento de bajada que en los últimos meses se ha producido sobre el precio general de la vivienda, se han visto obligados a aplicar más reducciones aún, con el objetivo de hacer frente a la situación de crisis por la que se ven especialmente afectados. Se trata de rebajas que llegan incluso hasta el 15 por ciento sobre el precio ya de por sí reducido en el caso de que se pague al contado.
Pero ni por esas. La vivienda nueva de promoción privada no encuentra compradores que permitan un respiro al sector. «En todo un año, a pesar de esta oferta que en otro momento ni siquiera se plantearía, no hemos sido capaces de dar salida más que a un siete por ciento del stock que tenemos», cuenta un empresario de Plasencia, que asegura que si el cliente paga al contado se beneficia de una reducción que oscila entre el 10 y el 15 por ciento.
«No queda otro remedio que bajar, tanto el precio como la producción, porque el rendimiento económico es prácticamente inexistente ahora mismo en el mercado de la vivienda», añaden desde una inmobiliaria de Cáceres.
Porcentajes de descuento que eran impensables hasta hace tan solo un par de años. En su defecto, la norma general hacia quienes podían abonar la casa sin necesidad de recurrir a una hipoteca era regalarle mejoras como el amueblamiento de la cocina, incluido algún que otro electrodoméstico, pero poco más.
Al precio que sea
La situación de crisis está obligando a adoptar medidas como la de la rebaja sobre el precio ya reducido de la vivienda y también otras, como ofrecer la opción de alquilar con derecho a compra, tal y como se señala desde Pymecon, la patronal cacereña de la Mediana y Pequeña Empresa. Esta fórmula establece que si durante un determinado período de tiempo el cliente que alquila una vivienda nueva quiere comprarla, el precio que ha pagado por ese arrendamiento se descuenta del valor del inmueble. Una especie de pago aplazado que se ha convertido en uno de los principales reclamos de los escaparates de las inmobiliarias en las principales ciudades de la región extremeña.
Estas fórmulas se aplican porque las promociones que ya están en pie hay que venderlas al precio que sea, mientras que para las que están todavía en proyecto se va pensando en «que sean muy económicas y estén al alcance de cualquiera».
El mercado de la vivienda protegida se encuentra en una situación bastante más favorable, aunque no faltan los compradores que se han echado atrás en sus planes iniciales de adquirir un inmueble de este régimen. A su favor tiene el hecho de que reciba ayuda oficial en cuanto a la garantía, ya que un convenio con el ICO garantiza a los bancos y cajas la mitad del préstamos durante los seis primeros años.
Desde la Consejería de Fomento se señala que el parque inmobiliario extremeño perteneciente a este grupo está vendido en su 95 por ciento, con las localidades de Cáceres y Plasencia a la cabeza y las de Mérida y Badajoz muy poco por detrás, con una tasa de venta cercana al 90 por ciento. Son los datos de los que dispone la Dirección General de Arquitectura. Afinarlos, tanto en lo que se refiere a vivienda protegida como a la libre, es actualmente imposible en Extremadura, donde ni siquiera las asociaciones de la construcción se arriesgan a hacer una estimación que se aproxime a la realidad.
Lo mismo que la Junta, que prevé poder hacerlo cuando esté a pleno rendimiento el Observatorio de la Vivienda, uno de cuyos cometidos será precisamente el de llevar a cabo ese control estadístico que permita saber cuánto queda por vender en la región.
Superávit de embargos
Difícil, igualmente, es conocer con cuántos embargos se está trabajando en los juzgados extremeños, en los que sí es cierto que la tarea en este sentido
se han multiplicado en los dos últimos años por las ejecuciones hipotecarias y las reclamaciones económicas que ha traído aparejadas la crisis. Solamente en los cuatro que llevan los asuntos del partido judicial de Plasencia hay, en estos momentos, alrededor de 2.000 casas afectadas, una cifra muy distante a la que se manejaba hace tan solo un año.
La mala situación del sector llega también hasta los tasadores de bienes inmuebles, que han pasado de valorar una media de 400 viviendas en un año a no llegar ni siquiera a la treintena en lo que respecta a las destinadas a la venta. Esa es la significativa media de trabajo que se apunta, apenas dos tasaciones por mes de casas para vender. «Con lo que trabajamos ahora es con refinanciaciones, viviendas de gente que ni siquiera puede pagar su hipoteca y se ve obligado a renegociar con el banco», cuenta un profesional placentino.