Pena que no siguiesen las preguntas, sobre todo, la última: ¿por qué el flujo de dinero que llegó del exterior fue al ladrillo y no a inversiones productivas?.
El mismo Vergés en la exposición, lo cuenta, si cada ciudadano disponía de una cartera de inversión, por lo tanto, se jugaba los cuartos y necesitaba información real para saber en que sector había que invertir de forma más racional. Por eso, los agentes que conformaban la mafia del ladrillo interesaba que no se ponía disponer de información real de la situación. Al final al cabo, la estafa consiste en ver lo que interesa cuando en realidad hay humo detrás.
Que curiosidad que los grandes agentes de la mafia -más algunos que estaban en el juego pero no eran de la mafia- en 2007 empezaron a liquidar sus inversiones en inmobiliarias. Fue cuando Santander y otros bancos empezaron a vender sus oficinas, cuando grandes constructores se metían en el sector de la energía. Pero hubo un grupo de promotores -alguno grande, pero muchos medianos y pequeños- que vendieron a tiempo ya que sabía que la crisis iba venir cerca -otros por el timing llegaron tarde por disponer de información real: vía bancos, que la fiesta se acabó, ya que el interbancario se congelaba. |