
18-nov-2009, 13:53
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 | Agarrao a las kalandrakas | | Fecha de Ingreso: 04-junio-2009 Ubicación: Más allá de la cúpula del trueno
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Finiquitada la jornada laboral, Hans llega a casa a las cuatro de la tarde. Ni abre la puerta, ni enciende la luz. Se descalza sobre la moqueta, cuelga la chaqueta en el perchero, enciende la radio y descansa unos minutos en la cama antes de acomodarse frente a la barra de la cocina para prepararse la comida. La comodidad del hogar. A primera vista, a la cueva de Hans sólo le falta el Plus para el salón. Puestos a pedir, claro.
Ha elegido una vida sedentaria pero libre de hipotecas, alquileres o impuestos de contribución urbana. Con su salario podría permitirse un tipo de vivienda más convencional pero prefiere esto. Y no es el único, al menos en Mallorca. En pleno siglo XXI, el prohibitivo precio de la vivienda tal vez haya supuesto el último empujoncito para que el hombre regrese a las cavernas.
Por el momento, la Administración les deja en paz. Los ayuntamientos permiten que continúen allí instalados siempre que no generen suciedad o se les vaya la mano con el fuego. Al permanecer en lugares apartados, a sus vecinos tampoco parece molestarles su presencia. Salvados los elementales obstáculos de la convivencia ciudadana, tan sólo quedan los retos del día a día; casi como la vida de cualquier otro, pero con más frío en invierno y más mosquitos en verano.
Por si te interesa, la información es de este Lunes, hay algún hilo sobre el tema en el foro. Vamos que si quieres, posibilidades tienes. De vuelta a las cavernas, la vida sin hipotecas | Baleares | elmundo.es |