¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!
Del Cantar del Mio Cid
Mío Cid Ruy Díaz por Burgos entraba,
En su compañía, sesenta pendones llevaba.
Salíanlo a ver mujeres y varones,
Burgueses y burguesas por las ventanas son,
Llorando de los ojos, ¡tanto sentían el dolor!
De las sus bocas, todos decían una razon:
¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!
Estos versos vienen a cuento del hilo
http://www.burbuja.info/inmobiliaria...o-espanol.html , de las afirmaciones realizada por E. Punset.
¿Somos o no capaces de relanzar la economía de este país?.
Muchas personas deben de sentir esta impotencia, reflejada en estos versos, de que pueden dar mucho más pero se les desprecia, sus intentos son ninguneados o simplemente ignorados viendo como la sociedad hace suyo como héroe a quien sin trabajar o esforzarse consigue hacerse con un buen montón de pasta a base de corrupción, sumisión o simplemente por ser un esperpento publico permanente.
Si nos ceñimos a los origenes de la palabra economía, "oikonomos" cuyo significado en griego es la administración de hogar, creo que se podria lograr una administración de nuestros bienes, tanto privados como públicos que hiciesen viable el garantizar los derechos básicos a la sanidad, vivienda, educación, comida, libertad y trabajo.
Que nos impide alcanzar esta meta, pues nada más ni nada menos que la falta de señores adecuados.
El gobierno y los políticos mirando más hacia su bien y al bien de sus señores, el capital que los financia, la banca y las corporaciones solo preocupados por sus beneficios a corto plazo, la prensa sirviendo a sus amos y dejándome muchos "señores", por último, los sindicatos reivindicando una lucha de clases donde la única clase que se favorece es las personas a sueldo de los sindicatos y sus financiadores, el estado y el capital.
Estamos anclados en moldes y modelos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuyo objetivo era el lograr un estado de bienestar compatible con el desarrollo de la economía pero una vez alcanzado este objetivo vamos viendo que este estado va empobreciéndose y desapareciendo poco a poco por un desarrollo que se ha vuelto insostenible . Hacen falta buenos señores para lograr una transición hacia una economía donde el desarrollo, la productividad y la competencia a costa de la humanidad y la ecología, no sean los factores únicos y principales, manteniendo el esqueleto básico de nuestro estado de bienestar.
Desandar el camino es mucho más difícil si este lleva peñas arriba e imposible sin guías adecuados.