Nunca ha habido tradición científica ni investigadora en este país. Quitando cuatro kamizaces cerebritos que nos han dado algún momento de gloria (Severo Ochoa, Ramón y Cajal y algún que otro más reciente).
Tengo un amigo en Canadá (fuga de cerebro) que cuando le preguntan ¿a qué te dedicas?, él contesta: soy científico. Como quien contesta soy médico o arquitecto. Ser científico es un trabajo como otro cualquiera, bien pagado y bien reconocido.
Aquí, si alguien contesta "soy científico", todo el mundo sabe a qué se refiere, a un ejmayao (me refiero a la mierda que gana) que está con alguna beca llevando y trayendo café, puteaito hasta las trancas, y sin perspectivas de futuro.
¿Cambiamos esto de un día para otro?. Necesitamos el PIB íntegro para darle un medio empujón a este tema.