Mucha gente se lleva las manos a la cabeza cuando lee que el gobierno va a reducir el gasto en I+D. Es más, se extraña que los demás no nos llevemos las manos a la cabeza también y nos tachan de garrulos. Estas son algunas experiencias vividas trabajando en el I+D académico (1 año duré). Estas son las andazas de algunos trabajadores del I+D en nuestro país.
1. Estan completamente fuera de la realidad. Desde que terminaron la carrera no han pisado la empresa privada. No saben lo que es trabajar duro. No saben lo que necesita la gente.
2. Cuando van a conferencias se alojan en hoteles de 4 y 5 estrellas, además de visitar los restaurantes más caros de la ciudad. Como si fueran estrellas. Todo ello a costa del erario público, por supuesto.
3. Renuevan el material cada año. Compran lujos personales con cargo a los proyectos. Se compran los libros que publican entre ellos, compran el portátil hinchado de precio en la tienda del sobrino, las pipetas al comercial que les regala la cámara digital. Todo parece sacado de una película de Buñuel.
4. Casi ninguno ha conseguido nunca una patente o un modelo de utilidad. En última instancia, los trabajos que escriben no los cita ni su abuela. Su trabajo, salvo excepciones, es mediocre.
5. Casi todos trabajan en la universidad en la que entraron con 18 años. Gracias a lamer el culo a los superiores, hacer fotocopias y traer cafés. Son un colectivo tremendamente endogámico. En el que prima el enchufismo sobre el curriculum. La excelencia es vilipendiada y ultrajada.
6. Tienen montadas redes de clientelismo que corrompen absolutamente el sistema. Deciden arbitrariariamente quien puede leer una tesis y quien no. Montan tribunales a la medida para evaluar las tesis. Siempre ponen cum laude al candidato, que tras cumplir el trámite invita a sus amos a una mariscada.
7. Su objetivo no es el logro científico. Su objetivo primordial es conseguir una plaza de funcionario. Sin oposiciones. Con una jornada laboral que se saltan a la torera, con un trabajo que realizan semi-esclavos mientras ellos ponen el cazo para recibir aumentos de sueldo y hacer contactos políticos.
8. Son muy soberbios. Miran por encima del hombro al resto de mortales a los que desprecian. Su labor es mucho más importante. Buena prueba de ello lo tenemos en este foro. Cuando en realidad son el eslabón más inútil de la cadena. A un panadero lo necesitamos para comer pan, los investigadores de la Bayern curan nuestro dolor de cabeza, pero para qué sirven las ensoñaciones metafísicas de estos personajes.
9. La mayoría no ha visitado nunca un laboratorio extranjero, ni habla idiomas correctamente, calla cuando un superior enchufa a un familiar en el puesto, tapan casos de corrupción, etc...
10. Han arruinado a toda una generación de talentos del país. Aprovechando la ingenuidad del que con 23 años acaba la carrera, les prometen el oro y el moro mientras los explotan por 1000 míseros euros. Cuando ya no les pueden exprimir más, los mandan al exilio. Luego con echar la culpa al gobierno de turno tienen la excusa perfecta.
¿Y todavía os preguntáis por qué nos da igual que recorten en I+D? |