Iniciado por
kalapa
existe un pensamiento conservador que, al hablar de los derechos humanos, se refiere al derecho de libertad de expresión o al de fundar un partido político, pero según declaró, "a partir del derecho 22 hay otros" que " a nadie le interesan", como el derecho al trabajo, la igualdad o la seguridad social
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El derecho "a la igualdad" lo defendemos todos los Liberales. Igualdad ANTE LA LEY, la única igualdad posible.
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Los llamados "derechos positivos" (al trabajo, a la asistencia sanitaria, a la vivienda) no son tales, porque estos "derechos" generan OBLIGACIONES en terceros, obligaciones que destruyen el DERECHO de esos terceros a vivir su propia vida.
Es fácil de entender: Si un ciudadano X tiene "derecho" a un puesto de trabajo. ¿Quiénes tienen la "obligación" de contratarle?. ¿Todos los demás ciudadanos?. ¿Sólo los empresarios (dejarían de serlo rápidamente)?. ¿El estado (o sea, los contribuyentes)?. ¿Estaría el ciudadano X también "obligado" a contratar a los empresarios que acaban de decidir dejar de serlo?.
Es tan absurda toda la logomaquia del "derecho al trabajo" que da vergüenza ajena tener que explicar estas cosas. Y encima a quienes tienen al señor Anguita como a una "cabeza pensante". El señor Anguita sólo repite consignas autocontradictorias (como acabo de demostrar) que han fracasado estrepitosamente en todos los sitios en los que se han intentado llevar a la práctica.
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Sólo existen los (así llamados) "derechos negativos", esto es, el derecho a que no interfieran en nuestra vida. Estos derechos son:
Vida,
propiedad y
búsqueda de la felicidad. No hay más "derechos".
El
Servicio Militar obligatorio (
suspendido por Aznar, pero
nunca abolido), los [COLOR="rgb(46, 139, 87)"]impuestos "finalistas"[/COLOR] o la [COLOR="rgb(153, 50, 204)"]prohibición de consumir ciertas drogas[/COLOR] son atentados directos a estos tres derechos.
Al señor Anguita parecen importarle un bledo estas violaciones reales de derechos reales. Él sigue -como un tenor loco- bramando por "derechos" que se autocancelan a sí mismos según uno se pone a pensar sobre ellos.