Yo sólo sé que cuando una de mis gatas lame mi mano tengo que apartarla porque la sensación es francamente molesta e irritante. No quiero ni imaginarme cómo será que te pasen una lija así por el clítoris una y otra vez. Sonará místico pero desde luego ésa no es mi idea de unas vacaciones ideales
En fin, tiene que haber gente
pa' tó.
Saludos.