Don Santiago hace hincapié en numerosos artículos en que vamos a un mundo en el que "lo colectivo" y "lo que beneficie al grupo" serán criterios fundamentales en la toma de decisiones de todo tipo: sociales, económicas, etc. Y contrapone esta idea al predominio que durante décadas ha tenido en nuestras sociedades el individuo y la satisfacción de sus necesidades -reales o inventadas- como razón de ser del sistema económico y social.
Yo, que vivo en esta piel de toro, miro a mi alrededor y veo un paisanaje envidioso, egoísta y cainita como pocos: la tierra de "ande yo caliente y ríase la gente".Y a esta herencia ancestral, hay que sumarle una filosofía social predominante en los últimos años, de desprecio del esfuerzo y del trabajo, y de admiración por la riqueza fácil y espúrea (¡qué poco hemos cambiado desde el siglo XVI!) y de materialismo rampante como medida del éxito personal y del grupo. No veo una sociedad articulada, sino una masa acrítica, apática e infantil que prefiere mirar hacia otro lado mientras expolian el fruto de su trabajo, con tal de seguir recibiendo el maná de subvenciones, subsidios y servicios públicos, migajas de lo que les roban por otra parte:"dame pan y llámame tonto". En resumen, yo nos veo como ferozmente individualistas. Y en una situación límite, de supervivencia, creo más factible que nos enroquemos en nuestro pequeño grupo de apoyo -familia, clan, tribu- hasta el final si es preciso, que se produzca un cambio de mentalidad de "360 grados" (como dicen en el telediario

).
Por eso me pregunto qué tendría que llegar a pasar, qué desierto tendremos que recorrer, a qué abismo habremos de caer para que las tornas cambien hasta el punto que señala SNB... ¿ustedes que creen?
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PS-Disculpen si me voy por los cerros de Úbeda planteando esta cuestión; pero respecto "a la que se nos viene encima" estoy tan interesada en el cambio que puedan sufrir "las verdades socialmente admitidas" -y con ello las conciencias-, como en el inevitable sufrimiento de nuestros bolsillos.
PPS- Don Dereck, no sé si va usted por ahí, pero yo creo que con las gafas que usted usa, se ven perfectamente claras las cosas... ya las quisiera yo para mí.