Oigo un ruido en la parte de abajo de mi chalet en la sierra. No espero a ningún hijo fiestero ni a ningún juglar nocturno de mi hija adolescente.
Bajo a mirar, a oscuras y descubro una sombra siniestra hurgando en los cajones de la cómoda, un ladrón decido instantaneamente!
Subo a mi habitación y llamo a la policia. Buenas noches, en m casa hay un ladrón. Él no lo sabe pero le he visto rebiscando por los cajones con una linterna.
La policia me asegura que en unos minutos irá una patrulla.
Pasan más de cinco minutos y nada. Ni sirenas ni coches de policia ni siquiera una pareja de la Guardia Civil en moto.
Vuelvo a llamar a la policia. Me repiten lo mismo, ahora he hablado con otra persona y dice no tener noticia de mi llamada anterior. En breves minutos viene una patrulla.
Espero. Desespero. Nadie. Y el ladrón abajo debe estar llenando el saco con la cuberteria de plata, las monedas de oro que esperaba vender en Burbuja.info y la tele de plasma que le compre a un hipotecado en ruina. Nadie viene!
Me harto y decido actuar. Llamo a la policia otra vez. Pero ahora les digo que ya no hace falta que vengan, que ya le he pegado dos tiros al ladrón y está espanzurrado en el suelo. Pero que no se preocupen que yo me encargo de enterrarlo en el jardín debajo del macizo de flores. Y cuelgo!
A los 2 minutos vinieron 4 coches d policia, 3 parejas de Guardias Civiles en moto, un camión de SWAP y un helicoptero sobrevolaba la zona con el caracteristico foco.
Y pillaron al ladrón con las manos en la masa