Iniciado por
AYN RANDiano
En mi primer post he traducido párrafos del artículo del NYT.
* No lo he escrito yo, lo ha escrito el NYT.
* No son mis opiniones, son hechos enunciados por el requeteprogre NYT.
En esos párrafos te explican:
* Que Gordillo lleva 30 años ininterrumpidos como alcalde.
* Que la gente en Marinaleda tiene miedo a llevarle la contraria en público. Algunos Marinaledenses incluso han abandonado el pueblo por el asfixiante (stifling) ambiente que hay allí.
* Que Gordillo tiene su programa en la TV local, como Chaves en Venezuela. Que lee su poesía en ese programa, lo mismo que Chaves se pone a cantar.
* Que hay murales con las ideas de Gordillo y sólo con ellas en los muros de Marinaleda. Como en la antigua URSS, como en Cuba, como en los feudos de Herri Batasuna.
* Que se convoca por altavoces a los Marinaledenses a domingo de trabajo "voluntario" (¡comillas!). Como en la URSS, como en Cuba.
Mira, esa gente (porque no es sólo el Alcalde, es la inmensa mayoría) ha convertido tierras improductivas de un señorito (si conoces algo de Andalucía, sabrás que eso de la improductividad señorial ha sucedido y sucede por todos los rincones de allí) en una cooperativa que da trabajo a la gente. Y para conseguirlo han tenido que poner la cara delante de la Guardia Civil, entre otros.
Esa gente ha convertido en realidad del papel mojado de la Constitución que da derecho a una vivienda. No se pueden vender, se pueden heredar, y me parece cojonudo.
Esa gente subvenciona una guardería por cuatro perras. Y, en fin, así con todo. Mezclar el ambiente o la situación de Euskadi con Andalucía es confundir el tocino con la velocidad.
Que el alcalde tenga una hora semanal en una tele local, me la sopla. Si quieres lo ves, si no cambias de canal o te vas al bar.
Para que a alguien, con los políticos (TODOS) que sufrimos en este país, le parezca que lo que se ha hecho en las últimas décadas en Marinaleda (visionate unos cuantos documentales, de verdad, o leete algún libro) es digno de una dictadura castrista, es que tiene el cerebro sorbido por Libertad Digital, Intereconomía, o yo que coños sé.
Tú mismo. No discuto más. Para mí, ese tipo es un héroe y, lamentablemente, una excepción.