Casarse es más difícil que nunca | Heraldo.es
"Casarse es más difícil que nunca"
Miguel Ángel Ibáñez (Tokio)
Aragonés de 30 años
Reside en Tokio.
Es músico profesional y profesor de español
Les contaba hace unas semanas el miedo tranquilo que había en Japón respecto a la nueva gripe. Pues olvídense. Hace unos pocos días cambió todo cuando se detectaron varios casos en personas que no habían viajado al extranjero en la provincia de Hyôgo, que han aumentado hasta casi la tercera centena. Escuelas cerradas, eventos modificados o directamente cancelados... incluso las habituales mascarillas están agotadas hasta el próximo fin de semana en la mayor parte del país. Ya estamos como en el resto del mundo. Demasiado para una gripe, por muy nueva que sea.
Sin embargo, el tema estrella deja sito para más, aunque sea poco. Está el problema de las pensiones. El país, tras el baby boom de finales de los años cuarenta, y la baja tasa de natalidad actual, está envejecido. No cotiza la suficiente gente, y menos en la actual coyuntura económica, donde cada vez hay más desempleados. Y esa es otra gran preocupación.
Problemas de salud, de dinero y, como no, también de amor. Y es que casarse es más difícil que nunca, y eso teniendo en cuenta que estamos en un país en donde el matrimonio sigue teniendo un estatus social muy importante.
Los sueldos de los hombres son cada vez más bajos, y las mujeres prefieren una pareja adinerada. Pero deben darse prisa; las mujeres solteras que sobrepasan los treinta años se llaman a sí mismas “perras perdedoras”. Así que las agencias matrimoniales y las páginas de contactos viven una época dorada.
Además, en la administración de justicia, se acaba de empezar a poner en práctica el sistema de jurado popular. A pesar de su nombre, nadie quiere participar y les disgusta profundamente el hecho de poder ser convocados. Eso sí, se han editado una serie de sellos conmemorativos que, al menos, contentarán a los filatélicos.