Los cultivos transgénicos son muy difíciles de confinar en parcelas limitadas. Se extienden de manera natural.
Y la Monsanto, desde SIEMPRE, ha tenido inspectores. Por ejemplo, os sonará lo de la colza modificada genéticamente, un caso muy sonado.
La colza se muere con glifosato, que es un herbicida de amplio espectro. La Monsanto creó una variedad genética (vendida bajo licencia) que resistía dicho herbicida, con lo que los agricultores podían luego usarlo a cascoporro en los campos sin afectar a sus cosechas pero matando todas las malas hierbas.
El caso es que un granjero canadiense llamado Percy Schmeiser cultivaba colza
natural. 50 años haciéndolo, el tío. Un día, para limpiar la linde de su campo de malas hierbas y plantas de colza sueltas echó el glifosato. Esas plantas de colza no se murieron. Al poco tiempo, la Monsanto entró ilegalmente en su campo y tomaron muestras de SUS plantas.
Encontraron indicios de que existían algunas plantas modificadas en sus campos (que él no plantó). Alguna semillita se habría esparcido de manera natural, polinizando las plantas naturales, y la naturaleza seguiría su curso.
Le metieron una demanda millonaria. Sólo por costas legales, Monsanto le exigía 400.000 dólares. Afortunadamente, los juzgados canadienses desestimaron la demanda de Monsanto.
No así con muchas demandas contra granjeros estadounidenses. La Monsanto les exige contractualmente una tarifa por las semillas, y un permiso firmado para "usar la tecnología patentada Monsanto". Ese acuerdo es renovable anualmente, por lo que se convierte en ILEGAL el que un granjero use semillas de la cosecha pasada. Ha de comprar la semilla a Monsanto
año tras año.
Se pasan por los campos, miden cuánto puedes sembrar con la semilla que tus facturas dicen que has comprado, y si sus cálculos les dicen que con las semillas compradas no has podido sembrar tanto campo, concluyen que has guardado semilla del año pasado y te demandan. Y por si afirmas que el resto lo plantaste con semilla convencional (no modificada), mandan inspectores a coger muestras durante horas.
Monsanto sues Nelson farm: A North Dakota family's frustrations with genetically engineered soybeans
Lo peor es que Monsanto tiene un tirón terrible en el Gobierno americano.
Es, sin duda, el paradigma de la empresa sin escrúpulos que no duda en ejercer toda la fuerza de sus millones contra pequeños agricultores de todo el mundo. Son auténticos monstruos.
Monbiot.com The Monsanto Monster