| En el porno no hay más misterio que éste: su relación con el sexo real es puramente circunstancial.
La atracción del espectáculo XXX no tiene nada de sexual en el fondo. Se trata de la humillación ajena, un poco como la prensa rosa. Que a una tía le hagan bukake media docena de maromos,que le metan un Don Perignon por el ojete y demás números circenses lo único que excita es la humillación.
__________________ LA ENERGIA NUCLEAR MATA
Pedicabo ego vos et irrumabo, pepiti molesti. |